martes, noviembre 20, 2012

¿Por qué te tatuatis?

No sé cómo decirle a mi papá que me hice un tatuaje.

Tengo la vaga esperanza de que lo descubra en Facebook y cuando lleguemos ambos a casa haya pasado el shock inicial. Admito que me da algo de miedito mostrarle el brazo y decir "Papá, me hice un tatuaje". Me siento como una niña de 16 años que falsificó una firma y una voz al teléfono para convencer al tatuador de que no hay problema, tengo permiso. (Eso pasó, pero no a mí y sí en la prepa).

El asunto es que ya no tengo 16 ni 17 ni 18 años. El próximo domingo cumpliré 24 y estoy acercándome a esa cifra un poco escéptica y otro poco sin saber bien qué demonios sigue. Pero eso es otro tema... volvamos al tatuaje:


"Be strong. BELIEVE"

Hace años decidí que los tatuajes son algo que visualmente me agrada y que sólo haría si encontraba razones o motivos o inspiración sólida para escribirme algo de por vida en alguna zona de la piel. Hace menos tiempo decidí que quiero alrededor de 4 tatuajes de aquí a una década: ya los tengo planeados todos. Algunos hasta con fecha.

Éste, el primero, fue en realidad el segundo que planeé, pero es que el otro necesita una fecha exacta y para ello faltan como tres años. Éste es una modificación al verso principal de una de mis canciones favoritas (todos los tatuajes serán versos de canciones): "Believe" del disco Ocean Avenue de la banda estadounidense Yellowcard. Lectores y amigos ya saben que tengo una fuerte conexión con ese grupo. Esta canción en particular es el mantra que me repito a mí misma cada vez que tengo un problema o que estoy muy triste o muy enojada o muy asustada. Y eso, siendo la persona insegura y desconfiada que soy, pasa con relativa frecuencia.

Hace meses decidí, con una de mis mejores amigas, que iríamos a tatuarnos juntas antes de fin de año. Entre la vida y la economía fuimos posponiendo el evento... y ayer decidí que ya, que si seguía así nunca lo haría y como dicen en RENT: "No day but today". Fui a hacer la cita para en la tarde-noche y regresé a mi casa sabiendo que en unas horas habría activamente hecho un cambio permanente en mí. A las seis de la tarde encontré a tres de esas amigas a quienes adoro con todo mi ser paradas afuera de un estudio de tatuajes cerca de Paseo Acoxpa. Las tres me acompañaron, me relajaron, contaron chistes, hicieron todo para que yo no perdiera valor. Las amo por estar ahí conmigo durante todo el proceso, incluido el rato posterior buscando la pomada correcta en el súper y bebiendo un café para bajar los nervios.

¿Por qué ayer? 
Este fin de semana de puente fue una cosa rarísima. Estuve en mi casa el mínimo de tiempo y en cambio pasé ratos muy importantes con amigos muy importantes. Los detalles no vienen al caso, pero Turi, Fiance, Karla, Mel y Magui me ayudaron a recalibrar asuntos mentales y emocionales con los que ya estoy más en paz y casi preparada para entrar al año 25 de mi vida sin mayor drama que el par de problemas que yo solita me conseguí (uno menos si mi padre lee esto antes de que lo vea hoy y no se enoja porque su niña se tatuó).

Ayer desperté y supe que era el día. Fue, sí, una decisión impulsiva, pero hasta mis decisiones más impulsivas tienen una base de planeación y haber pensado las cosas. Entonces no, no me saqué el tatuaje de la manga y sí, estaba en mis cabales cuando hice la cita. El diseño y la tipografía los tenía seleccionados desde mayo (aproximadamente) y sólo necesité llevárselos en USB al tatuador (Alfredo Chavarría de Ink Dealers). Él hizo su magia.

Los tatuajes no son tema nuevo en mi casa. Llevaba meses diciéndole a mis padres que planeaba tatuarme antes de fin de año. Mi hermano tiene muchos y apenas el año pasado se los mostró a mi papá.  Mi propio padre ha jugado con la idea de tatuarse en algún momento de la vida. Quiero pensar que me dará algo de crédito el hecho de haberles advertido, haberlo comentado con antelación y principalmente: no esconderlo durante veinte años, thank you very much.

Sé y estoy consciente de que entintarme el brazo no me hace automáticamente una persona más fuerte y segura, pero sí sé que haber tomado la decisión y hacerla real refuerza a la persona que soy. Be strong. BELIEVE es un compromiso que hago conmigo misma para el resto de mi vida. Pase lo que pase y whatever it takes.

Entonces...
a) el tatuaje no fue un algo no planeado y accidental
b) estoy siendo bastante abierta al respecto
c) tiene un significado y relevancia para mí, la persona tatuada

Así que, papi, no te enojes por favor. Es un tatuaje, no es el fin del mundo.

domingo, septiembre 16, 2012

Linkin Park en México: a 10 años.

Encontré la reseña que escribí del concierto de Linkin Park en México el 2 de marzo de 2002. Impresa. Porque aunque mi recámara es un caos, sé exactamente dónde está todo... incluida una hoja bond doblada por la mitad, impresa en marzo de hace diez años para el periodiquito escolar que hacíamos en primero de secundaria. Ah, el Colegio Brookfield y sus grandes ideas.

En esos tiempos yo ni siquiera soñaba con ser periodista, pero era la más ñoña del salón y terminé editando (y a veces redactando completo) este experimento. Ya era fan de Linkin Park y mi hermano me acompañó al Foro Sol ese 2 de marzo. Todavía tengo la playera que me compré ese día... de hecho, la llevé puesta el viernes pasado para el concierto de Linkin Park en la Arena Ciudad de México.



Transcribo, pues, la reseña de aquel entonces (tengan compasión, era una niña de 13 años reseñando el concierto de su banda favorita):

Linkin Park en México [en realidad la nota ni trae título...]
Por Marcela Vargas Reynoso

El pasado sábado 2 de marzo, el Foro Sol y más de 50 mil almas palpamos el fantástico despliegue musical de una de las bandas más importantes de rock metalero de nuestra generación, Linkin Park.
Después de escuchar aproximadamente 3 cuartos de hora [sic] de los alaridos de Static-X, vino un "pequeño" intermedio de unos 20 minutos de completa aburrición mientras se revisaban el audio, tornamesas y demás instrumentos.
De pronto se apagaron de nuevo las luces exteriores del foro y en el escenario aparecieron los 6 integrantes de LP. Dirigieron unas palabras al público y entre gritos desesperados de los fans y una chifladera sin precedentes sonó el primer acorde de "With You", canción con la que abrieron el concierto; seguida de "Runaway" y "Papercut".
Algunas rolas después ("Points of Authority", "A Place For My Head" y "By Myself") con sus grandiosas voces, Shinoda y Bennington entonaron uno de sus más grandes éxitos, "In The End".
"Forgotten", "Crawling" y "Pushing Me Away" fueron coreadas por un público completamente excitado, pues el genial Chester se lanzó hacia la pista, siendo jaloneado por sus tantos admiradores de tal manera que al regresar al escenario había ya perdido la camiseta negra que portaba.
Lamentablemente todo tiene un fin, aunque a nadie le parezca, y éste hermoso ensueño terminó con "One Step Closer".
Finalmente y como buena acción de su parte, Rob Bourdon caminó hacia el público y lanzó sus baquetas al aire, para ser atrapadas por el enardecido auditorio, mientras que Mike arrojó su camiseta.
Podrá parecer extraño, pero de haber muerto en el preciso instante en que mi admirado Chester cantó la fracción lenta de "I put my trust in you / pushed as far as I can go / and for all this / there's only one thing you should know" hubiese muerto como una rockera feliz.

Entreteni-2
Año 0, número 4.
Marzo/abril 2002.
1o A
Secundaria Técnica #83, México DF

No voy a ponerme a contar cada error que hay en la nota... porque la escribió mi yo de hace diez años que quería ser... no recuerdo qué quería ser, pero mis maestras decían que iba para Ciencias Políticas... y miren ahora... jeje.

El asunto es que pasaron diez años y no sólo no se ha ido esa emoción extrema frente a un escenario y una banda que adore, sino que el viernes fui a uno de los mejores conciertos de mi vida... y aunque tardó 10 años (y 6 meses y 2 días) en suceder, creo que mi yo de 23 años fue incluso más feliz que la que escribió esta reseña en primero de secundaria.

Y ése el tipo de cosas que me hacen ser quien soy... una fan from hell obsesiva que puede enojarse mucho con Linkin Park por olvidar a México tantos años... y luego perdonarles todo con una experiencia tan indeciblemente catártica como la del viernes 14 de septiembre.

Yo me formé para ese concierto diez años, seis meses y dos días antes de que empezara.

jueves, julio 12, 2012

SDCC Preview Night

Es como entrar en un mundo paralelo.

No encuentro otra forma de explicar la locura de la Comic Con. No sé en qué momento se me ocurrió que podía hacer (yo sola) una cobertura de esto. Es demasiado. Demasiado genial, demasiada gente, demasiadas cosas ocurriendo al mismo tiempo.

Pero estoy aquí y rockea. De mil maneras distintas.



Estoy alojándome en la casa de un señor llamado Gene Levin, bioquímico amable y muy proactivo que fue por nosotros al aeropuerto y se ofreció a ayudarnos a llegar a la estación del trolley y un montón de cosas.

Mis highlights de ayer, aparte de la convención en sí misma:

La comida perfecta... One cheeseburger, animal fries, and a strawberry shake. Los 8.18 dólares más ricos del mundo. Quiero llevarme a In N Out al DF.

Otro highlight del que no tengo foto es mi visita express a Hot Topic... donde no conseguí botas pero sí 2 playeras nuevas de My Chemical Romance y un sombrero ge-nial para la fiesta Steampunk del viernes.

Me voy por ahora, pero lean mi sort of review de anoche en La Hora Libre.



miércoles, julio 11, 2012

SDCC 1er día (parte I)

Cuando lean esto, estaré volando a San Diego, a la Comic Con.

Yo no debería estar blogueando, sino terminando mi maleta. Me voy al aeropuerto en menos de 4 horas y mejor escribo. En parte porque sé que no podré dormir. En parte porque es un mal hábito esto de quedarme despierta. En parte porque guardo mis cosas. En parte porque platico con algunos amigos.

La Comic Con... ¿qué puedo decir? He querido ir desde hace años, lustros. Y estaré ahí esta noche. Cerca de gente a quien admiro y que de una forma u otra ha influido en mi cosmovisión y en mi construcción personal.

Esta nota es breve, porque sólo sirve para decirles que estaré reportando desde allá a través de este espacio y de La Hora Libre.

En fin, me voy. Más noticias al rato ;)

(Y ahora un dibujo que hizo Miriam y que rockea)

domingo, julio 08, 2012

Highlights de la semana

Un rápido recuento de una buena semana.

De repente se me va la onda y dejo un poco abandonado este lado de mi vida virtual, ustedes disculpen.  En los últimos meses, mi vida ha pasado de interesante a muy ocupada. No es que antes fuera yo una ociosa, pero es distinto dedicarte de lleno a la vida laboral que trabajar medio tiempo y estudiar la otra mitad.

Como algunos de ustedes recuerdan, me gradué de periodismo hace unos meses (7, para ser exactos) y desde entonces paso mis ocho horas reglamentarias (or so) en las oficinas de Editorial Mapas, donde trabajo para la revista Gatopardo y para la Nueva Guía del Centro Histórico. Toda la vida he sido una workaholic intensa que se carga de trabajo porque le resulta divertido. Así que un día, platicando con un amigo, pensamos "¿Y qué tal si abrimos un blog donde escribamos de todas las cosas que nos gustan?"... lo cual nos lleva a uno de los highlights de esta semana:

La Hora Libre. Esta semana abrimos el blog La Hora Libre. Llevaba en línea desde principios de junio, pero entre meterle contenido y armarlo en términos generales, habíamos tardado en hacerlo público. El sitio se explica a sí mismo, pero hago notar que con este proyecto tengo la fortuna de trabajar con personas a quienes a) quiero mucho, b) respeto en cantidades extranormales, y c) están más o menos igual de locos que yo (and that's saying something). Si les interesan el cine, la música, los cómics, la tecnología, los videojuegos y cosas por el estilo, hagan el favor de pasar a leernos. Agradecimientos especiales a Alex "Chinoz" Rocha (cofundador, coeditor y coetcétera), Miriam Ley (diseñadora gráfica y acompañante cafetera del diario), Genaro Chávez (ingeniero de mente compleja y una paciencia considerable), Leo Lozano (internacionalista, amigo de años y colaborador sumamente comprometido), Rodrigo Raya (hermano universitario, ultrafanático de la animación y analista no tan de clóset), Zyanya Zavaleta (mi hermana gemela y cómplice absoluta en mis locuras), Lalo Castillo (psicópata gamer y excelente amigo) y last but not least, a Raúl E. Pérez Rioja (fiance, dearest friend, cómplice, etc). Ellos forman parte del staff de este proyecto y están dando el salto de fe con nosotros.

En otro momento destacado de esta semana:
Comida gemela. Ya les he hablado sobre Zyanya. Es mi gemela, la adoro with all my heart, y se casa este septiembre. La vi el jueves y comimos juntas. Fue, por una hora, como regresar a noveno semestre de la universidad, temporada en la que además de estatura, cumpleaños y carrera, compartimos casa. 12 pasos nos separaban. Si tenía una idea ridícula a las 11pm, podía caminar esos 12 pasos hasta su puerta y tocar. Si súbitamente, ella sentía la necesidad de mostrarme un video de Supernatural, podía caminar los 12 pasos hasta mi puerta y tocar. Cuando nos aburríamos bajábamos a ver la tele o nos sentábamos las dos en la misma cama a platicar de todos los temas que ya hemos platicado quince veces. Cuando había proyectos enormes que terminar, pasábamos de trabajar en su cama (el cuarto es pequeño, así que no hay espacio para un escritorio) a repartirnos por mi recámara (escritorio o colchón) a tener encendida la luz del comedor hasta el amanecer, con mi perro fielmente acurrucado en la puerta de la cocina. Comer con ella fue recordar eso y hacer planes, porque uno hace planes con su familia. Y hay una boda en septiembre :)


Y hablando de cosas divertidas...
Fiestas. De unos meses para acá se me ha dado eso de las fiestas. Es soberanamente divertido. Dejé de ir a fiestas en la universidad. Es decir, salía con amigos a bares, al cine, a una que otra reunión socialmente relajada en casa de alguien conocido y cercano. Pero cero fiestas "como las de la prepa". Un amigo dice que dejamos de ir a fiestas así porque crecimos y maduramos y ya no las necesitamos. Yo digo que dejamos de ir a esas fiestas porque nos acomodamos muy bien en la rutina "bar de cervezas baratas y la seguimos en casa". No que tenga algo en contra, porque algunos de los mejores momentos del año pasado involucraron empezar una salida en algún barecillo coyoacanero, pasar por unos tacos al lugar de siempre, pasar a un Oxxo o Seven y llegar a mi casa con algún vodka o cervezas y un ipod con buena música. Pero en los últimos meses se presentaron oportunidades de ir a fiestear (sí, es un verbo, porque yo lo digo) y decidí tomar esas oportunidades. Y arrastrar a mis amigos conmigo. Vaya que nos hemos divertido. Aunque creo que sí comienzo a extrañar esas salidas de barecito tranquilo y/o cervezas en la sala y una buena partida de Gears of War o Magic.

Finalmente...
Libro. Historias de Las Historias. El viernes tuve la oportunidad de acompañar al escritor Alberto Chimal a presentar la antología de minificción Historias de Las Historias, donde aparece un cuento mío. La versión corta es que Chimal hace un concurso mensual de minificción en su sitio web, concursé hace como año y medio y gané. Un día me avisaron que antologarían a los ganadores. Otro día me avisaron que el libro estaba publicado. Otro día me invitaron a la presentación y me ofrecieron formar parte de la mesa con otros autores antologados. Yo dije que sí. Anuncié el evento en Facebook y empezaron a confirmar algunos amigos. Pensé "Será lindo que algunos amigos me acompañen". Had I known what was in store... El viernes a las 5pm, en la Librería Rosario Castellanos, parecía que traía conmigo una porra. Les agradezco infinitamente el haber llegado y haber estado conmigo en ese momento. Mamá, papá, Pao, Hernán, Fiance, Juan Enrique, Laura, Tirzo, Alex, Memo, Liz, Adri, Fer, Karina, Karen, Magui, Julio y Adriana. Y a quienes estuvieron telepáticamente porque la vida no siempre da para eso: Miri, Karlita, Andrea y mi hermano. Se siente bien bonito tanto cariño y apoyo.

Foto de Jorge Tirzo

Foto de Laura Yaniz

Foto de Karina Cabrera


Pues sí, una bonita semana indeed. Ya estaré contándoles sobre la siguiente semana... que será como el highlight del año:

¡¡San Diego Comic Con!!