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lunes, febrero 17, 2014

Fingir tu muerte

Sobre el nuevo (y último) sencillo de My Chemical Romance, "Fake Your Death".

Hay cosas que uno no puede cambiar. Una de ellas es el hecho de que cuando una banda decide separarse, no hay marcha atrás. Si tu banda favorita called it quits, no hay nada que puedas hacer. No sirven los hashtags, ni los videos tributo, ni los tuits incesantes a sus cuentas oficiales. Se fueron y no volverán –a menos que una epifanía o la falta de ingresos los traiga de vuelta. Si es la primera: bien, si es la segunda: es un poco triste.

Los fans somos lo mejor y lo peor que puede pasarle a alguien. Desarrollamos relaciones emocionales con grupos de gente desconocida y distante que a veces nos habla más cerca y con más profundidad que nuestra familia y amigos. They get us. Pero como casi todo en la vida: un día se irán. Y entonces los fans podemos meter el dedo en la herida y no aprender a superarlo y convertirnos en la peste, en una plaga que acosa todo el tiempo a esas personas que alguna vez nos hicieron sentir tan bien. Podemos tirarnos al drama y no recordar cómo levantarnos. Les prometo que no es el fin del mundo: estaremos bien.

La semana pasada, mi banco canceló un pago hecho a la página de My Chemical Romance para pre ordenar el Greatest Hits que lanzarán el próximo 24 de marzo – un par de días después del primer aniversario de su rompimiento. Me frustré y me enojé y me recordó que había pre ordenado un paquete que se siente como si Warner Music siguiera pateando el ataúd de mi amigo más querido. Disco de éxitos, playera conmemorativa, DVD con material inédito, los demos... y una nueva canción. La última. La última canción nueva de My Chemical Romance a menos que un día algo mágico suceda y regresen. Pero esta vez no creo que suceda. Así que, para efectos prácticos, es la última. La última vez que se me llena el cuerpo de una energía extraña, de una emoción incontrolable porque en unos segundos escucharé por primera vez una canción nueva de mi banda favorita. Y eso nunca se repetirá. No con My Chem, y eso marca toda la diferencia.

Hoy a la 1:30PM de México, Zane Lowe estrenó "Fake Your Death" en su programa en BBC Radio 1. No he tenido el mejor día y tengo la cabeza muy ocupada en muchos asuntos. Pero esto... esto no ayuda. Sintonicé 15 minutos antes y esperé, trabajando, a que la anunciaran. Y empezó.

La melodía me recuerda a "Welcome to the Black Parade" porque la batería tiene un algo marcial (y no se quién toca, pero se que no es nuestro Bob), pero también a "The Kids from Yesterday" por que las guitarras suenan a nostalgia. La letra se parece a lo que escuchamos en Conventional Weapons y también tiene un algo que sabe a "Early Sunsets over Monroeville". Y "Sing" porque las palmadas. La voz de Gerard duele y con el piano canaliza a "Cancer". También me suena como a que podría cerrar una película de John Hughes.

Todavía no termino de absorber la letra, en parte porque la pronunciación de Gerard y en parte porque se siente raro. Es como encontrar esa última foto debajo de una caja cubierta de polvo, mientras vacías una habitación o una bodega, después de una vida juntos. No sabes qué pensar. No es una nota, no es ese párrafo con el que dijeron adiós, ni es el ensayo de Gerard ni es una entrevista ni una conferencia de prensa. Es la última pieza de música que quisieron regalarnos. Quedan tantas preguntas innecesarias pero que no dejan de jalarnos las orejas: ¿la escribieron antes o después de decidir marcharse? ¿la grabaron juntos? ¿quién decidió qué? ¿cuál fue el proceso? ¿estaban escuchando con nosotros, hoy?

No se. Nunca voy a saber. Pero la escucho una y otra vez y la siento. Y no puedo evitar llorar un poquito, porque estoy en la oficina y no quiero hacer el ridículo. Es una elegía, supongo. Y como tal, sería mejor escucharla y saborearla en privado, cuando los invitados al funeral se marcharon y solo quedamos los familiares inmediatos. Los miles de fans que intercambiamos tuits y favoritos y compartimos el link en cuanto pudimos, porque sabemos que fue la última. Y todavía no se bien qué pensar.

Pero me queda clarísimo lo que estoy sintiendo.

Some people watch, some people pray
but even lights can fade away
Some people hope, some people pay
but why we have to stay?

Some like to sleep, we like to play Just look at all that pain...


ACTUALIZACIÓN: Encontré que Gerard escribió esto hace un par de semanas. Aunque explica algunas de las preguntas que hice arriba, sigue sintiéndose muy triste esto.

“I consider Fake Your Death to be the ‘last MCR song’, and to me, it is absolutely the final fully realized collaboration between the members of the band. Oddly, or fittingly, it was written while the Los Angeles Kings beat the New Jersey Devils and won the Stanley Cup, though this did not inform or inspire the song as I was unaware (along with James and Doug) that this was happening and have only a small interest in sports. After the game, the rest of the band had arrived at the studio where we added elements to its existing structure, fleshing it out some more, and it started to form.
What was not so obvious at the time was that the song was, and would serve as, a eulogy for the band, though I should have known it from the lyrics. I think internally I did, as I felt an odd sense of sadness and loss after hearing back the words on top of the music. I also felt a strange sense of pride in how honest it was, and could not remember a band recording a song of this nature, being so self-aware. Ending felt like something honest, and honest always feels like something new.
So it will exist, and it is no cowardly act to release something of this nature, but a service to those who believed in a band that did not compromise, and a wave goodbye to all. And yes, it is fucking heartbreaking.
And while I don’t believe the lyrics of the chorus today- I did at the time, which to me is a core ingredient to the music of MCR. And it is through that belief, and yours, that we were able to achieve many beautiful things.”

jueves, octubre 31, 2013

Cosplaying and me.

Sobre lo que significa para mí meterme en un disfraz e ir a una convención de lo que sea.

Empecé a escribir este post en agosto y fui dejándolo porque el trabajo y otras cosas, pero por fin, aquí va.

Hace meses vi un par de videos (a continuación) que me pusieron a pensar acerca de cómo me siento cuando planeo, construyo y uso un disfraz para una convención o una fiesta.

DragonCon 2013 por acksonl


"Cómo el cosplay salvó mi vida" de Molly McIsaac


¿Qué significa para mí disfrazarme como un personaje ficticio?
Me he hecho esa pregunta antes y ahora da vueltas en mi cabeza con Halloween encima y mi disfraz sin terminar rumbo a la fiesta del sábado. Me he disfrazado toda mi vida. Desde niña disfrutaba meterme en la piel de los personajes y jugar a ser alguien más y vivir en otro mundo, con otras aventuras. No, no necesito que un psicólogo venga y me diga que la negación y los complejos y "seguro no te gusta quién eres". Me encanta quien soy. Me quiero mucho. De verdad, ya puedo decirlo sinceramente. Y una de mis formas de expresar todo lo que traigo adentro es adoptando otras personalidades y jugando a ser parte de esos otros mundos. Es como actuar, pero distinto.

Cuando era niña conocí a algunos de los mejores amigos que una nerd como yo puede tener. Un grupo de personas que fui sumando en el Colegio Brookfield y con quienes planeé, diseñé y puse en práctica mis primeros cosplays. Con Pao, Lucy, César, Luis y posteriormente Hernán empezamos a jugar viendo Dragon Ball, yendo a la TNT y a La Mole y participando en rallys de disfraces del Colegio México.

También conocí en esos años a gente estupenda con quienes mi obsesión por Harry Potter creció y fue aprovechada al máximo. En The Magical World of Harry Potter Fan Club México empecé a cosplayear a Hermione Granger y me involucré en la organización de eventos reales y oficiales relacionados con este serie fantástica que tanto amo y de la que tanto he aprendido.

Pasaron los años y My Chemical Romance se me clavó en la vida. Y ahí también encontré una forma de expresarme a través de los disfraces. Y me acerqué al maquillaje. Y después vino mi fanatismo hacia Guillermo del Toro... y mis primeros cursos de maquillaje de caracterización. Algunos amigos tuvieron confianza en mí para ayudarlos con sus proyectos académicos (Verito, Fritz, Alex) y se los agradezco pública e infinitamente.

Amo planear un disfraz, armarlo, conseguir las telas, coser, diseñar el maquillaje y la utilería. Para mí o para alguien más. Me da una posibilidad de expresarme más allá de mí misma. Y es increíblemente divertido.

Hace unos días conversaba con un geek genial a quien conocí en un viaje de trabajo fabuloso y me comentó que aunque le parecía muy divertido que yo estuviera involucrada en ese tema, el término "cosplay" no le gusta pues lleva cierta carga fetichista y sexista... pues es justamente lo que la comunidad de cosplayeros intentamos sabotear. Cosplay is not consent. Hombres y mujeres podemos disfrazarnos de los personajes que mejor nos caigan sin tener necesariamente una carga sexual. No es nuestra sexualidad lo que importa cuando hacemos un cosplay, es una multitud de razones que no tienen que ver con eso. Pregunten en las convenciones, de verdad.

¿Cuáles han sido mis cosplays?
Desde niña me disfrazaba mucho. Tengo talento para construir un disfraz interesante con ropa que encuentro en mi closet... pero también tengo un poco de Desorden Obsesivo Compulsivo y me gusta hacer las cosas a la perfección. Así que me clavé cada vez más en el tema y ¡puff!
He aquí mis cosplays favoritos sin orden particular.

  • Steampunk!

Este género me gusta mucho y aunque inicié este diseño hacia la Comic Con de San Diego del 2012, fue hasta octubre del año pasado que quedó completo. Goggles y sombrero y faldas y todo. Lo amo.


  • Pan (Dragon Ball GT)

La nieta de Goku es un personaje muy chido que fue desperdiciado en la peor serie de Dragon Ball. Planeé este cosplay para un rally con el Dream Team, pero tuve que dejarlo para después. ¿Dato curioso? Usé esto en mi último día de la Comic Con de San Diego en 2012 y hubo gente que me pidió fotos. Geek cred to the max!


  • Hermione Granger!

Ésta probablemente no sea la mejor foto de ese cosplay, pero es del estreno de Deathly Hallows parte 2, con algunas de mis personas favoritas en la vida. Fuimos la alegría de esa función y todos los niños de la plaza nos pidieron fotos. Fue muy divertido. He hecho este cosplay una y otra vez desde los 14 años, cuando estaba en el Magical.

  • My Chemical Fandom

Aquí fui Gerard (Revenge-era) y fui Agent Firecracker (personaje original a partir de The True Lives of the Fabulous Killjoys). Debo tener mejores fotos en algún disco duro... pero esto funciona por ahora. Necesito mejorar mi documentación de cosplays.


Y este año... Daryl Dixon. Pero está incompleto, así que tendrán que esperar para las fotos.

miércoles, mayo 22, 2013

Thank you for the venom

Me tomó dos meses escribir este texto. No por su complejidad narrativa ni estructural, en cierta forma ni siquiera por lo que representa en mi vida... sino porque eso que se me atraviesa todos los días (trabajo, responsabilidades, personas) no me había dado un respiro real. Y bueno, también lo evadí un poco.

El 22 de marzo de 2013, después de 12 años de existencia, My Chemical Romance se despidió de sus fans con un párrafo. Un párrafo. Cada vez que lo leo se me va un poquito el aire y me quedo sin palabras. No sé explicar cabalmente qué siento en la boca del estómago cuando voy en el metro, escuchando mi iPod, y a media canción llega esa claridad a mi mente: ya no hay My Chemical Romance. Esa banda que me significa tanto ya no hará música. Hay muchas formas de romper un corazón, pero cuando tu banda favorita se separa... ouch.

El fin de semana del 22 de marzo fue un asunto complicado, agridulce. Por un lado, el sábado conocería a la otra banda que me configura el mundo y por el otro unas horas antes del suceso: ¡PLAF! Me apachurraron el corazón con la misma rapidez con la que uno le pega a una mosca para deshacerse de ella.

Hacía semanas que no sabíamos más de los muchachos, que las fotos crípticas y las noticias de un nuevo estudio habían dejado de correr por Twitter. Se había apagado la chispa de Conventional Weapons y estábamos nerviosos, tensos, sabíamos que algo iba a ocurrir pronto y que no necesariamente sería bueno. Esa noche, la del viernes 22 de marzo, yo caminaba con mi madre hacia un puesto de tacos a la vuelta de mi casa cuando me llegó un mensaje de Alex: "Cómo está eso de que My Chemical se separa?". Nadie está listo para recibir algo así. "Seguro es rumor, quién dijo? Dame una fuente". A continuación me envió el vínculo a la página oficial de My Chem. Tuve que esperar hasta volver a casa, no podía leer eso en la calle. Regresé con mi madre, llegamos a casa, abrí la página en el celular y me sostuve de una silla. Era verdad.

Un párrafo. Sentí el nudo en la garganta, la falta de aire, las manos frías sujetándome por los hombros. Le dije a mis padres y subí a mi cuarto a calmarme: en menos de 24 horas estaría frente a Yellowcard y debía concentrarme en ello. Nadie puede decir que como administradora de street teams no soy una profesional (el sábado rockeó y las administradoras de Yellowcard México somos lo máximo, pero es otra historia). Intenté no pensar en todo lo que sentía. Avisé por mensajes a mis amigos que también son fans y que probablemente no se habían enterado todavía. Evité Twitter un rato pero sucumbí y en lugar de tuitear mi miseria me dediqué a escribirle mensajes de "estoy contigo" y "todo estará bien" a mis compañeros fans de My Chem que aparecían llorando en mi timeline. Somos una familia y sabremos sobrellevarlo. No pensé más. No profundicé. Esa noche vi una película con mis padres y me fui a dormir escuchando a Yellowcard, preparándome para el sábado. Lloré un poquito.

Unos días más tarde, Gerard Way (uno de mis amores platónicos intelectuales y artísticos) publicó una especie de ensayo acerca del final de la banda. Lo leí en mi oficina y tuve que obligarme a no llorar. No en público, al menos...

Quien me conoce sabe que he sido fan de My Chemical Romance durante años (desde el verano de 2005). Que he cronicado esa relación en este blog (na' más píquenle al buscador) y en Twitter y en cuanta red social ha pasado por mis manos. Saben que tengo una caja bajo mi cama donde guardo las revistas donde aparece My Chem, mis boletos de sus conciertos, las cajas de sus discos, las ediciones especiales... Saben que me he hecho ropa inspirada en ellos. Saben que poseo multitud de playeras, chamarras, accesorios. Saben que al menos dos de mis futuros tatuajes son por y para ellos. Saben que cuando me siento triste o cansada o inicia un periodo vacacional veo Life on the Murder Scene y todo mejora. Saben que esa banda llegó a mi vida en el momento preciso y la cambió para bien. Saben que entre las razones por las que me decidí a estudiar periodismo estaban la esperanza de entrevistarlos y decirles "Gracias", y la posibilidad de ser el puente entre una persona y la banda que le cambiaría la vida.

My Chemical Romance me enseñó a no tener miedo. Me enseñaron que está bien estar dañado, porque nadie es perfecto. Me enseñaron a no aceptar la basura de otras personas. Me enseñaron que somos hermosos sin importar lo que otros juzguen. Y que el futuro es a prueba de balas. Y a vivir cada aventura como si fuera la última. Y a nunca dejar de creer. Y a no avergonzarme de quien soy. Me enseñaron a no rendirme y a seguir viviendo.

Lo más cerca que estaré de publicar algo profesionalmente acerca de ellos (por ahora) fue una nota de despedida que salió en la página 42 del número 327 de la revista POR TI, donde escribe una de mis mejores amigas. Fue catártico e irónico. Y respetaron mi elección de fotos y demás detalles. Ésta es la versión completa:


El 22 de marzo, tras 12 años de carrera, casi 5 discos de estudio, 2 DVD, 4 bateristas, 2 canciones navideñas, 4 bebés, 16 videos musicales, 2 alter egos y una batalla constante contra todo tipo de etiquetas, My Chemical Romance se separó. La banda de rock más desafiante desde el 2000 se despidió con un “gracias por ser parte de la aventura”.

El luto lo comparten decenas de miles de personas de diversas edades, géneros y nacionalidades. Gente que amó su música y emuló su estilo; que donó a “Sing it for Japan” y a Shirts for a cure; que aprendió que nadie puede destruirla y ya no tiene miedo de caminar el mundo sola. 

En México los conocimos como esa banda ‘rarita’ del concierto privado en octubre del 2005, como los amos de un Palacio de los  Deportes repleto en el 2007 y como los activistas anti-bullying de un festival masivo en 2008. Cada recuerdo es oro: las canciones, el cabello teñido, los tatuajes en nombre de un grupo de músicos que ayudó a salvar y cambiar vidas. No volverán a componer juntos, pero su trabajo se injertó en cada fan con la promesa de nunca rendirse. 

El 24 de marzo, Gerard Way se despidió con una carta más elocuente: “My Chemical Romance se acabó. Pero no puede morir. Vive en mí, en los chicos y está vivo dentro de todos ustedes. Siempre lo supe y creo que ustedes también. Porque no es una banda – es una idea”. Y recuerden, las ideas son a prueba de balas.

Gerard, Frank, Mikey, Ray. My Chemical Romance, hasta luego y buenas noches. 
Gracias por el veneno.



miércoles, noviembre 28, 2012

Navidad, Navidad...

Falta menos de un mes para Navidad. Pero yo estoy lista desde siempre.

La Navidad es una fecha importante en casa. No sé bien por qué razón, pero es la época favorita de mi papá y está empatada en mi top 2 con la doble celebración de Noche de Brujas y Día de Muertos. Creo que ni siquiera mi cumpleaños me gusta tanto. Aunque en realidad eso se debe a que cuento mi cumpleaños dentro de las fiestas de fin de año, porque con esa celebración se inaugura el "Holiday Season" en mi familia (si viviéramos en Estados Unidos, sería un double feature con Acción de Gracias).

Uno de los asuntos con la Navidad es que mi madre no es muy fan, a diferencia de mi papá y yo, que nos emocionamos desde noviembre y planeamos la iluminación de la casa durante todo el año. Usualmente ponemos el árbol (una cosa de dos metros de altura hecho de algún plástico verde que semeja un pino natural) y las decoraciones correspondientes el fin de semana más cercano al 12 de diciembre (no hay motivo guadalupano, simplemente nos parece un buen punto medio). Este año será distinto, porque en ese fin de semana yo estaré en la graduación de una de mis queridas amigas de la escuela (todos feliciten a Jade, que se convierte en Ingeniera en Biotecnología), de modo que todo se adelanta para el 1 de diciembre. Secretamente también será nuestra forma de evasión para olvidar que ese día toma posesión de la silla presidencial el sujeto aquél que no quiero mencionar.

¿Por qué soy tan feliz ese fin de semana? Porque hay música (navideña, duh, una compilación armada entre mi padre y yo que dejamos en repeat toda la tarde), pizza (no me importa si técnicamente no es comida navideña, en mi casa aplica perfecto para comer post jornada de decoración), películas ("La Joya de la Familia" es perfecta y una de nuestras favoritas), frío y ropa acorde (no saben lo genial que es un gorro de Santa hasta que lo usan mientras están trepados en un muro colgando series de luces) y adornos (decenas: antiguos – esferas que están en la familia desde mis abuelas, nuevos – botas y cosas que hago cada año, curiosos – títere de hombre de jengibre, anyone?).

Algo nuevo este año será, probablemente, el horneado de galletas. Lo intentamos en 2011 pero éramos muy novatas y no quedaron tan bien como podrían. 2012 será diferente. Por ahora me entretengo pensando en la lista de cosas que quiero resolver antes del 24 de diciembre. Eso incluye: R-E-G-A-L-O-S. Mi madre y yo tenemos esta tradición no oficial de ir un día al centro de Coyoacán a buscar regalos. El año pasado añadimos el mercado de Portales a este recorrido. Creo que en un par de semanas lo repetiremos. Con comida china, oh yeah.

Les dejo algunas de las canciones que nunca faltan en mi compilación navideña:

"All I Want For Christmas Is You" - My Chemical Romance
Todo el disco "Christmas with Conniff" del coro y orquesta de Ray Conniff
"What's This" y "Making Christmas" del soundtrack de The Nightmare Before Christmas

Creo que este diciembre añadiré "Let It Snow" de The Baseballs... ¿alguna sugerencia?

sábado, julio 02, 2011

Día 5: Una canción que me recuerde a alguien

Como predije, ya voy atrasada en este asunto de las canciones. Ni modo. Tuve un muy bien viernes y hoy fue un sábado ajetreado.

Una canción que me recuerde a alguien... es difícil elegir, porque soy una persona que tiende a relacionar a otros seres, eventos y demás con música de manera automática, que no de inmediato.

Elijo, cual Pokémon a: "Demolition Lovers" - My Chemical Romance

Tengo un trauma con la preparatoria, evidentemente. Esta canción me recuerda a una persona en específico, aunque también me traiga a la memoria generalidades de cierto particular verano (2005) y de esos tres amplios años.

Genaro es mi amigo más viejo de estos casi siete años en el Tec. Como con todos, me tomó algo de tiempo hablarle, pero en algún momento formó parte de mi equipo base de primer semestre y de ahí en adelante hemos pasado por muchas cosas juntos. Hemos tenido malos ratos y temporadas álgidas, pero de alguna forma siempre que cambiamos de bolita terminábamos juntos. Así fuimos del paquete de Grupo 7 a la gente del Enfrianalgas, a la Familia Suprema, a los Dandys, a la entonces Familia Parrera Vacorrebima (creo que así se escribía, la verdad quién sabe) y hoy a un grupo de amigos que no tiene denominación especial pero hemos sobrevivido desde la prepa.

¿Por qué lo conecto con esta canción? Porque es su favorita de MCR. O al menos solía serlo entre el verano de 2005 y el siguiente semestre (Agosto-Diciembre 2005) - cuando un día me dijo que "Demolition Lovers" era su favorita. Por entonces todavía no estábamos seguros de qué canción era de qué disco porque bajamos todo lo que pudimos sin prestarle atención a esos detalles. Simplemente poníamos play a la lista en su computadora y escuchábamos. El profe de Química Orgánica nos dejaba trabajar escuchando música, así que My Chem nos acompañaba.

Descubrimos a esta banda juntos. Él me regaló mi primer CD de MCR (Three Cheers for Sweet Revenge); conseguimos boletos para ese primer concierto que dieron en la Carpa Neumática aquel 19 de octubre de 2005. Él me mostró el video filtrado de "Ghost of You". Me dejó someterlo a ver un segmento de Life on the Murder Scene y comprendió de dónde saqué uno de sus sobrenombres "The Man With The Plan / The Mastermind". Escuchó The Black Parade antes que yo y me dio su reseña previo al lanzamiento, un poco para ayudarme a tantear el terreno.

Hemos bebido, viajado, fiesteado, comido, ido al cine, visto películas en casa, estudiado para exámenes, redactado ensayos, escrito, discutido, cantado, filmado cortometrajes, faltado a clases, geekeado, ayudado a hacer trabajos incluso sin estar en el mismo equipo-clase-materia-carrera, caminado, ido a conciertos... Lo he mordido, molestado, empujado, picado, probablemente golpeado, gritado, abrazado, confundido, jugado con su mente, escuchado, admirado... son casi siete años de una amistad por la que estaré agradecida toda mi vida. TODA. MI. VIDA.

Y nada de lo que haga terminará de expresarlo :)

jueves, junio 09, 2011

Tres hurras...

Técnicamente ya no es la fecha, pero considerando que perdí cuatro horas de mi vida en una siesta inexplicable... iré directo al grano.

El 8 de junio de 2004 salió a la venta Three Cheers For Sweet Revenge, el segundo álbum de estudio de My Chemical Romance. Este material fue producido por Howard Benson (Motorhead, por ejemplo) y fue el primero de My Chem en Reprise Records.

Para estas fechas hace siete años, Matt "Otter" Pellissier todavía era baterista de la banda. Para el día de hoy, MCR va por su tercer baterista, Mike Pedicone (The Bled, por ejemplo), quien todavía no es registrado como miembro oficial. El jamón del sándwich fue nuestro querido y muy extrañado Bob Bryar, quien dejó la banda en febrero-marzo de 2010, durante el proceso de creación de Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys, después de cinco años grabando y girando con My Chem.

Pero íbamos al grano... este 8 de junio, 3CFSR (como el MCRmy abrevia este disco) cumplió siete años. Siete increíbles y mágicos años. Es más tiempo del que llevo siendo fan de My Chemical Romance.

Les ahorro la historia de cómo me hice fan, porque es larga y no viene mucho al caso... pero sí dejo claro que este disco, el que celebramos hoy (bueno, ayer), fue el que cambió todo para mí. No fue algo consciente, pero las dos primeras canciones que me atraparon fueron los dos primeros sencillos de Three Cheers: "I'm Not Okay (I Promise)!" y "Helena". Vi los videos en MTV y that was it for me. Luego, como me pasó con Harry Potter, no hubo un orden para crecer dentro de este gusto. Genaro (un amigo a quien adoro, que ha estado en mi vida desde hace.... gasp! siete años :D) y yo empezamos a bajar música de ellos sin fijarnos a qué disco pertenecía. Fue un verano genial.

Para mi cumpleaños, Genaro me regaló Three Cheers For Sweet Revenge. Él no lo recuerda, pero yo sí. 'Cause I'm weird that way. Vino a mi casa y me trajo el disco envuelto en una bolsita de Liverpool. Posiblemente es el disco que más veces he escuchado en mi vida. Me habla tanto de maneras tan profundas... y estuvo ahí para confortarme en los buenos, malos y peores momentos. La prepa fue una etapa compleja y, a veces más que las personas, My Chem estuvo ahí, conmigo.

Este disco cambió todo para mí. In so many ways.

So, ¡feliz cumpleaños, Three Cheers For Sweet Revenge!

Thank you for the fucking venom!!


PD: Hoy empiezo a usar tags jeje, pronto daré una repasada histórica a este blog y pondré tags. I promise.