lunes, marzo 23, 2015

Así cubrí el Festival Internacional de Cine en Guadalajara 2015

Reportear es mi parte favorita del periodismo, especialmente si se trata de los temas que más disfruto: el cine, la música, los libros. De entre todas las oportunidades de practicar esa parte de mi profesión, es probable que la que más me gusta sea cubrir festivales de cine. ¿Por qué? Tienen un poco de todo: veo a mis amigos y colegas, aprendo de ellos, veo muchas películas, asisto a conferencias y ruedas de prensa con personajes que están detrás de la cámara, construyendo esos mundos a los que nos acercamos con luces apagadas y mirada atenta. Un poco de todo.

Este año fui por primera vez al Festival Internacional de Cine en Guadalajara, era su edición 30 y no sabía muy bien qué esperar. Afortunadamente, mis estimados Nancy, Ulises, Christian, Arturo, John, Jim y Stivi estuvieron ahí para resolver dudas, acompañarme en las horas de redacción y, en general, vivir conmigo este debut de festival tapatío.



El resultado de esta aventura festivalera fue mi cobertura para Gatopardo.com. Pueden leerla completa aquí:

FICG 30 (Parte 1): Sobre la clase magistral del guionista Jaime Humberto Hermosillo y la rueda de prensa de Martín Hernández, sonidista nominado al Oscar 2015 por su trabajo en Birdman.

FICG30 (Parte 2): Sobre la inauguración del Festival y la más reciente película del cineasta italiano Bernardo Bertolucci: Io e te (2012).

FICG 30 (Parte 3): Sobre Ixcanul (2014), cinta guatemalteca ganadora en la Berlinale y que se llevaría también varios galardones en este edición del FICG, incluyendo Mejor Película Iberoamericana.

FICG 30 (Parte 4): Sobre 600 millas (2014), debut cinematográfico de Gabriel Ripstein y película ganadora también en el Festival de Cine de Berlín y el FICG.

FICG 30 (Parte 5): Sobre La delgada línea amarilla (2014), ópera prima de Celso García, producida por Bertha Navarro, Alejandro Springall y Guillermo del Toro.

FICG 30 (Parte 6): Ganadores del Festival y presentación del país invitado para el próximo año.

BONUS: "Más cine para Guanajuato", durante el FICG tuvimos la oportunidad de conversar con Sarah Hoch, directora del Festival Internacional de Cine de Guanajuato, acerca del estado actual del cine mexicano y sobre la convocatoria del concurso de guión del GIFF.

¿Qué me llevo de esta experiencia?

  • La necesidad de mejorar mis habilidades fotográficas, porque olvidé un poco ese aspecto de la cobertura.
  • Diversificar mis objetivos: encontrar un balance entre ver más cine y cubrir más conferencias y eventos especiales.
  • En tiempos de festival, me apellido como el nombre del medio que represento.
  • Muchas ganas de seguir apoyando a la industria cinematográfica mexicana.
  • Amistades entrañables con algunas de las personas a las que admiro de este gremio.
¡Más cine, por favor!

martes, febrero 24, 2015

La literatura de horror y los Dandy Warhols

La única relación entre estos temas es que recientemente publiqué en Gatopardo un par de entrevistas sobre ellos.

Hace algunos meses platiqué con Bernardo Esquinca, uno de mis escritores mexicanos favoritos, acerca de su libro de cuentos de horror Mar negro, compilación que incluye fantásticos relatos sobre vampiros, zombies y rituales prehispánicos que te ponen la piel chinita. Una de las facetas más divertidas de mi trabajo es la oportunidad de conversar con personas como él, con cuya obra me identifico y cuyos temas de interés resuenan tanto con los míos que la entrevista se convierte en una plática de lo más divertida y disfrutable.

Incluyo un extracto de esta conversación, que pueden leer completa en la sección de Libros de Gatopardo.com:
En Mar negro, Bernardo Esquinca (Demonia, Toda la sangre) vuelve a explorar temas que le obsesionan: la presencia del pasado en la Ciudad de México, la mujer como figura desestabilizadora y, desde luego, el miedo. “Creo que la literatura de terror no debe hablar de miedos actuales, sino de los eternos,” dice, sentado frente a una taza de café medio vacía en el Bar Capote de la colonia Roma. “Leyendo en preparación para este libro, descubrí que la superstición más antigua que existe es el mal de ojo. Si alguien iba a hacerte mal de ojo, se lo devolvías, el ojo combate al ojo. Me gusta como metáfora de que al terror no puedes combatirlo si no lo abrazas: también leyendo cuentos de terror podemos curar los miedos.”
Mar negro tuvo un efecto en mí que hace mucho no me sucedía: lo leí de noche y tuve que guardarlo y buscar cosas lindas en YouTube para poder dormir. Es una lectura grata y nutritiva que apela a los miedos más universales con guiños a esa clase de imágenes que suelen provocar escalofríos (muñecas de porcelana, por ejemplo).

Lo edita Almadía y pueden encontrarlo en prácticamente cualquier Péndulo, Fondo de Cultura Económica o en la FIL del Palacio de Minería.

***
El año pasado fui al Riot Fest, animada por el cartel fascinante con el que celebraron el décimo aniversario de este festival de punk con base en Chicago. Una de las bandas que tuve la oportunidad de ver ahí fueron los Dandy Warhols, y aunque en ese momento dije "Cool" y nada más, este mes entrevisté vía telefónica a su tecladista, Zia McCabe, una mujer brillante, enérgica, talentosa y fuerte. Es, definitivamente, el tipo de mujer que las niñas deberían conocer para que las inspire a ir por la vida rockeando y siendo sensacionales.

Hablamos, entre otras cosas, de cómo se siente de ser una de las mujeres en el rock a las que nunca se les ha cuestionado su sitio sobre un escenario. Esto fue lo que me respondió (y mi parte favorita de la entrevista):
Siendo una pieza fundamental de esta banda, ¿se cansa Zia McCabe de que le pregunten qué se siente ser la única chica en un grupo de hombres? “Nunca he sentido que deba perder el tiempo etiquetándome como ‘una mujer en el rock’,” dice. “Para mí siempre ha sido una buena época para ser una mujer en esta industria. Me he divertido bastante y espero haber inspirado a otras mujeres a tener la confianza de involucrarse en el rock. Quiero que entiendan que merecen tocar su música tanto como cualquiera merece hacer arte.” 
Pueden leer la entrevista completa en Gatopardo.com. 

domingo, febrero 22, 2015

Tutorial: Servilletas de tela y anillos

No debería ser una sorpresa que me encante coser, bordar, tejer y demás manualidades que involucren crear algo bonito para mi casa, para regalar, o porque me gustan para mí. En las pasadas vacaciones de Navidad dediqué mucho de mi tiempo libre a estas cosas, porque me relaja y me hace feliz. Una de las creaciones que más me gustó fue un set de 4 servilletas de tela con sus respectivos anillos para complementar la mesa de la cena navideña. Esto es mi primer tutorial de manualidades, así que espero les agrade el formato. ¡Sus sugerencias y comentarios serán bien recibidos!

LOS ANILLOS
Materiales:

  • 2 tubos de cartón de los del papel de baño
  • Cinta adhesiva plateada para embalaje
  • Listón ancho (5cm) del color de su preferencia [Yo usé uno de fondo blanco con motivos navideños y aplicaciones metálicas]
  • Cinta métrica flexible
  • Bolígrafo o lápiz
  • Tijeras
  • Pistola de pegamento caliente
  • Pegamento

Mide 2.5cm desde la base del tubo de cartón con la cinta flexible y dibuja una marca alrededor del tubo.  Repite el procedimiento hasta que hayas dibujado la cantidad de aros que necesites para tus servilletas (Yo hice 6 y me alcanzó con los 2 tubos y hasta me sobró cartón).
Con las tijeras, haz un corte transversal para cortar el primer aro. Corta siguiendo la marca que dibujaste. Repite con cada marca hasta que tengas los aros por separado. Procura no apretar demasiado el tubo mientras lo cortes, para evitar deformar el aro.
Lima los bordes de cada aro. Yo lo hice con el borde de la tijera, pero probablemente funcione mejor una hoja de lija o una lima gruesa.
Corta tiras de cinta adhesiva plateada y envuelve con ellas ambos lados de cada aro. Esto es para darle mayor firmeza al cartón y para unificar la superficie (que no se vean los cambios en el tono del cartón ni las uniones de sus hojas).

Arriba: Aros de cartón sin envolver en cinta adhesiva. Abajo: Aros de cartón envueltos. 
Toma el listón decorativo y dóblalo por la mitad a lo ancho (es decir, si medía 5cm de ancho, ahora medirá 2cm). Antes de cortar una tira, envuelve el primer aro empezando desde la parte interior y enrollando el listón por encima del cartón hacia afuera (como una espiral) hasta cubrir la superficie completa. Verifica que el final de la envoltura quede en la parte interior del aro. Marca el listón para saber la medida que necesitas.
Corta el listón en la marca que hiciste y utilízalo como medida para las tiras que necesitarás para cubrir cada aro.
Asegura la punta del listón en la parte interior del primer aro con pegamento caliente y presiónalo hasta que seque (ten cuidado de no quemarte los dedos). Envuelve el aro siguiendo las indicaciones previas. Asegura el final de la tira del listón en el interior del aro con pegamento caliente y presiónalo hasta que seque (¡procura no quemarte!).
Repite el proceso con los aros restantes.

Anillos terminados.
LAS SERVILLETAS
Materiales:

  • 4 (o los que necesites) cuadros de tela roja de 35.5cm por lado. [Yo usé rayón, pero puedes elegir otro tipo de tela de acuerdo con tus necesidades y gustos. Te recomiendo esta página de información sobre tipos de tela para servilletas].
  • Hilo del color de la tela.
  • Hilo para bordar en los colores de su preferencia.
  • Gis para costura (o gis de polvo normal, en un color que contraste con la tela)
  • Costurero: aguja, alfileres, ensartador. [Si tienes máquina de coser, mejor].
  • Tijeras

Mide aproximadamente 5mm del borde al interior de cada lado de cuadro de tela y sujétalo con alfileres para coser un dobladillo. Este proceso es lento, así que no te desesperes. Y trabaja en un área bien iluminada. De preferencia cose con puntada de "punto atrás". Yo quería un acabado más rústico, así que usé la "pespunte". [Confieso que no sabía nombres de puntadas hasta que investigué para este tutorial].
Una vez terminado el dobladillo de todas tus servilletas, dibuja con el gis la figura que desees bordar en la servilleta. Yo elegí dibujos que evocan destellos o copos de nieve en colores navideños que combinen con los acentos de los anillos. Si no confían en sus habilidades de bordado, pueden trabajar de entrada con tela estampada. Ya dibujado el diseño, toma el hilo para bordar y separa tres hebras para utilizarlas como un sólo hilo. Cuando empieces a bordar, asegúrate de que tu primer nudo quede al reverso de la servilleta – haz lo mismo con el nudo final.
Limpia el polvo de gis (podrías enjuagar la tela a mano).
Repite el proceso con cada servilleta.
Dobla la servilleta e insértala en su respectivo anillo.

Servilleta terminada.
¡Listo! Ahora tienes un set de servilletas de tela para complementar la mesa navideña (o de la ocasión correspondiente, pues).


¿Les gustó este tutorial? ¿Les gustaría que comparta más de mis proyectos manuales? Cuéntenme si llegan a hacer su propia versión de estas servilletas. :)

lunes, enero 26, 2015

Cine y cómics: publicaciones recientes

Es casi final de enero y este primer mes de 2015 he estado bastante ocupada entre mi trabajo real, mi trabajo por amor al arte, y cosas de la vida. Pero les dejo una lista de textos que he publicado recientemente en Gatopardo (el trabajo real).



"Un ladrón legendario": entrevista con el director y elenco de la película El más buscado.

"Sensus: nuevas formas de lectura": entrevista con Jorge Grajales y Bernardo Fernández, Bef, autores de Sensus: el universo en sus ojos, primer cómic en braille en México.

"Globos de Oro 2015": resumen de los ganadores de la más reciente entrega de los Globos de Oro.

"El CES2015 en casa": algunos electrónicos de consumo para disfrutar en el hogar.

"Todos tenemos un límite": reseña de la película argentina Relatos salvajes, nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera.

Como ven, en las últimas semanas todo ha sido cine, cómics y tecnología.

Les recuerdo que también pueden leerme en La Hora Libre (el trabajo por amor al arte), donde obsesiones y fanatismos mutan constantemente.

martes, diciembre 30, 2014

Bye, bye, 2014!

El recuento de los daños, digo, del año.

Tengo dos palabras para describir el 2014: inesperado e inexplicable. Hubo de todo... dolor, alegrías, éxitos profesionales. Viajes. Aventuras. Desastres. Oportunidades. Corazones rotos. Corazones reconstruidos. Planes de escape. Música. Gente que se fue y gente que llegó (para quedarse, espero). Despedidas. Reencuentros. 525 600 minutos bien o mal utilizados. Por eso, a continuación escribo sobre los 10 momentos más importantes de este año en mi vida, sin orden particular.

Butch.
Este año murió mi perro. El más bonito del mundo. Hicimos todo para cuidarlo y curarlo, pero al final se fue, tranquilo, en el patio donde creció, a unos pasos de su cama. Ya pasaron más de 8 meses y todavía pienso en él todos los días. No sé si estaré lista para otro perro, porque duele mucho perderlo, pero, como con todos los otros tipos de corazón roto, éste también se cura con el tiempo.



Mashenka.
Derivado del punto anterior, unas semanas después de que muriera mi perro, una gata callejera empezó a meterse al patio de mi casa. Descubrimos que estaba embarazada y eventualmente nos encargamos de cuidarla y de encontrarle hogar a sus gatitos. Después la llevamos a operar para que no tenga más camadas. Y se fue quedando. Ahora vive en una habitación donde tiene su propia cama. Tiene juguetes, un arenero y es dueña y señora del patio delantero. No estoy acostumbrada a los gatos, pero supongo que no lo estamos haciendo tan mal.



Canadá.
A finales de marzo viajé a Toronto para una visita a Pinewood Studios, donde se filmaba en ese momento la próxima película de Guillermo del Toro, Crimson Peak. Aproveché para visitar a César, uno de mis mejores amigos de toda la vida, quien ahora vive y trabaja en esa ciudad maravillosa. Toronto me fascinó y en ese viaje hice amigos geniales – además de cumplir un sueño increíble. Lo que me lleva a...

Guillermo del Toro.
Una de mis metas profesionales desde que decidí dedicarme al periodismo era entrevistar a Guillermo del Toro y escribir un reportaje al respecto. Creí que me tomaría años, tal vez décadas, pero aventándome un poco a lo loco, conseguí este sueño en 2014. Empecé a trabajar en el reportaje el año pasado, con el apoyo de mi entonces editor, Guillermo Osorno y con un empujoncito de mi amigo Carlos Durbán (¡gracias eternas!). Fueron meses de reporteo, entrevistas, investigación, libros enviados desde España, trámites en la embajada canadiense... y el fantástico equipo de DelToroFilms.com me puso en el lugar correcto en el momento correcto. El perfil salió en la Gatopardo de octubre y a finales de mes pude entregarle en la mano a Del Toro un ejemplar de la revista durante la conferencia de The Book of Life (¡gracias, Stivi my dear!). Dijo "¡Lo leí en internet! Quedó muy bien". En algún punto intermedio tuve la oportunidad de colaborar como panelista en DelToroCon, una convención en línea para los fans de la vida y obra de Guillermo del Toro. Todo esto fue fantástico. Y lo mejor, creo, es que cumplí una de las metas de mi vida... a los 25 años. Nuevas metas, entonces. Necesito nuevas metas.



Chicago.
Una tarde me volví loca y compré boletos para el Riot Fest, en Chicago: un festival de punk con las mejores bandas de todas las variantes del género. Cambié mis boletos de San Diego por un vuelo a Chicago, con escala en Guadalajara, el fin de semana de la Independencia de México. Conocí a nuevos amigos, vi a bandas geniales y aprendí mucho de mí, de la ciudad y de la música. Me encanta Chicago. Y necesito volver a este festival.



La Hora Libre.
Este proyecto cuenta ya casi tres años. Y aunque tiene sus altas y sus bajas, es un lugar fantástico que disfruto con todo mi ser. Gracias al equipo por resistir a pesar de todo.

Y al final, pero no menos importante (¡al contrario!)...

Memo.
Mi novio. Este año conocí a Memo. Y su existencia en mi vida me hace feliz. No pude haber encontrado a alguien más inteligente, nerd, geek, fantástico, punk, straight edge, listo, ingenioso, genial... en fin... que lo adoro. Hace que mis días sean mejores.



Dicho lo anterior... ¡Feliz 2015! Que tengan todos ustedes un bonito final de año y un fantástico inicio del siguiente.